Elegir el color correcto en tu peluca no es solo una cuestión de estética: puede rejuvenecer, iluminar tu rostro y realzar tu personalidad. La colorimetría estudia cómo los tonos se armonizan con el tono de piel, ojos y hasta el estilo de vestir.
1. Piel de subtono cálido
- Características: piel que tiende al dorado o amarillento, venas verdosas, ojos miel, verdes o marrones cálidos.
- Colores que favorecen: rubios miel, castaños dorados, cobrizos, tonos chocolate cálido.
- Evitar: rubios ceniza muy fríos o negros azulados, porque apagan el rostro.
- Ejemplo de peinado: ondas suaves en tonos caramelo que reflejan la luz y aportan frescura.
2. Piel de subtono frío
- Características: piel rosada, venas azuladas, ojos azules, grises o marrones oscuros fríos.
- Colores que favorecen: castaños ceniza, rubios platino, negros azulados, tonos borgoña.
- Evitar: rubios dorados y cobrizos, que contrastan demasiado.
- Ejemplo de peinado: liso pulido en negro azulado, ideal para dar elegancia y sofisticación.
3. Piel de subtono neutro
- Características: piel que combina matices fríos y cálidos, venas azul-verdosas, ojos marrones o avellana.
- Colores que favorecen: casi todos. Destacan los tonos chocolate medio, castaños neutros y rubios beige.
- Ideal para: personas que quieren variar de estilo con facilidad sin “pelear” con su tono de piel.
- Ejemplo de peinado: bob con capas en castaño neutro con reflejos miel, moderno y natural.
4. El efecto del color en la edad
- Colores claros con reflejos suaves: iluminan y rejuvenecen.
- Castaños cálidos o medios: aportan naturalidad y frescura.
- Negros intensos o rubios extremos: endurecen los rasgos y suelen sumar años si no se equilibran con el maquillaje.
